Iai-do,
es la vía de la anticipación a todas las situaciones. Exteriormente, es
el arte de desenvainar el sable, esto puede parecer a primera vista
sencillo, pero es sumamente complicado, ya que además de proyectar el
sable, es preciso también desenvainar y envainar sin mirar la vaina en
ningún momento.
En japonés, el vocablo "I" significa "ser", y "AI" significa unión, por lo que podríamos traducir IAI-DO como "la vía de unión con el ser".
En
IAI-DO no existe el combate deportivo, pues al realizarse los
entrenamientos con verdaderas espadas cortantes, cada combate se
convertiría en un duelo.
En
los entrenamientos se practican los katas (formas), los cuales son una
serie de movimientos establecidos por la escuela tradicional que se esté
practicando desde hace siglos, ordenados en espacio y tiempo. Cada
gesto, cada respiración, están perfectamente delimitados. El IAI-DO
desarrolla enormemente la visualización. Uno debe "ver" y "sentir" ese
gran peligro, sin alterarse. Es preciso ver acercarse la espada del
adversario, y adelantarse a ella. Nuestro estado de conciencia debe
quedar tranquilo. La concentración debe ser perfecta, nada debe
perturbar nuestro espíritu.
"El sable debe
salir como una fuente, al principio lentamente, solo una pequeña parte
del filo es visible, después todo nuestro entorno estalla, y el sable
corta, una, dos, tres veces. Al final, el sable debe volver a su funda,
al principio rápido, después muy lentamente, coincidiendo cada
movimiento con nuestra respiración. En el momento que el aire se acaba
en nuestros pulmones, el sable queda enfundado completamente.
Toda batalla comenzada ha de ser ganada, aunque esa batalla esté solo en nuestro interior."
Texto extraido del libro " Samurai-La Vía del Sable"
Escrito por Carmelo H. Rios
Editado por: EDITORIAL ALAS
Escrito por Carmelo H. Rios
Editado por: EDITORIAL ALAS
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